Close

Salas destacadas

Lizaur dijo que la ilegalidad de los casinos se debe a que se enmascaran como casas de videojuego o "maquinitas" con el objetivo de adquirir los permisos de las autoridades municipales, y luego proceden a instalar varias máquinas tragamonedas.

"Estas máquinas reciben y devuelven dinero en efectivo, cuando en los casinos legales se utilizan fichas. Es una competencia ilegal y desleal porque no pagan impuestos y, en consecuencia, sus costos de operación son más bajos. Entonces, aunque tengan equipos obsoletos y malos, dan mejores premios. Además, cuando la Secretaría de Gobernación busca clausurarlos, ellos dicen que son máquinas de habilidad y destreza y no de juego, por lo que recurren al amparo y siguen funcionando", explicó.

El empresario dijo que las máquinas tragamonedas son la peor parte de los casinos norteamericanos, aunque se volvieron populares en México a partir de 2005 por su mantenimiento a bajo costo, además de lo fácil de adquirirlas y falta de una normatividad actualizada.

Comunicó también que nueve de cada diez casinos ilegales están en Sonora, Coahuila, Chihuahua, Nuevo León y Tamaulipas, principalmente en ciudades como Monterrey, Torreón, Reynosa y Ciudad Juárez.